El ego. Cómo te fastidia y cómo diluirlo

El ego es lo contrario a lo que eres. El ego es una aspiración a ser otr@

El ego es el origen de los conflictos en tu vida, de los celos, del miedo, de la depresión y de gran parte de las frustraciones que sientes en tu día a día.

Lo sencillo combate tu ego. Puedes saber hasta qué punto deseas alimentar un ego grande por el reto que hayas aceptado, por tu ambición, por lo grave que veas tus problemas. Por qué lo sencillo carece de atractivo para el ego.

Desde que naciste tus padres esperaron mucho de ti, que fueses un gran hombre o una gran mujer y esa fue la forma de alimentar tu ego. Esto forma parte de tu educación, pero, de forma paradójica, cuantas más expectativas tienes con tus hijos, mayor es la losa que les estás dando.

Cuantas más expectativas generas en tus hij@s, mayor será el compromiso que están adquiriendo para triunfar, para alcanzar grandes sueños...pero seamos honestos, muchos de estos sueños no los van a alcanzar. Nunca es suficiente, nunca hay suficiente dinero, suficiente amor, nunca hay suficiente felicidad...¿A quien beneficia esto?

¿Has pensado hasta que punto te complicas la vida convirtiendo lo sencillo en retos?

Gran parte de terapia actual y de los procesos de coaching están dirigidos, de forma equivocada a fortalecer el ego. Muchos psicólogos se empeñarán en que necesitas un ego fuerte, te plantees desafíos y grandes objetivos para tu vida. Es una lucha encarnizada contra la frustración que trae el paciente y que cursa con ansiedad, obsesiones, conflictos y depresión. Ese tipo de terapia solo acrecienta tu ansiedad para acercarte a ese modelo de mujer, de hombre. Puede que yo y algunos otros vayamos contracorriente, pero siento que el camino es precisamente el contrario, diluir el ego.

¿Cómo diluir el ego?

Tus problemas son las mejores soluciones que has encontrado a tu vida y la terapia sirve para encontrar otras soluciones.

Desde este punto de vista, las mejores soluciones son las más fáciles

  • La mejor forma de diluir es ego será conocerte mejor. Cualquier proceso de crecimiento o terapia se basa en conocerse mejor y desde ahí integrar y dar mejor respuesta a lo que consideras problemas. En otras ocasiones, simplemente esos problemas se disuelven, porque ya no los consideras importantes. 
  • Asumir, aceptar los límites y tu conexión con la vida y con las personas que te rodean. Hay cosas sobre las que no puedes actuar y es mucho más sano vivirlas de la mejor forma posible. Eres un ser finito y eso está bien. Aceptar esto es descubrir la enorme belleza que hay en ti.
  • Introducir hábitos de desapego en tu entorno más cercano: Fomentar la íntimidad con tu pareja, la sinceridad, el humor, apreciar y disfrutar de las cosas que te rodean. Aprender a agradecer. Regalar cosas sin esperar nada a cambio, desprenderse.

En lugar de fomentar un sistema alternativo de premios y castigos para cambiar, parece más natural dejar de intentar convertirte en otro y ayudarte a ser tu mismo. Conocerse e integrar en lugar de tratar de ser quien la sociedad te indica ser. 

Sin esta perspectiva cualquier terapeuta se aliará con el paciente para ayudarle a satisfacer sus sueños, en una dinámica imparable de estrategias para conseguir sueños que nunca llegarán a satisfacerte.

¿Qué función estarían haciendo programas-concursos donde los participantes muestran sus talentos con el objetivo de triunfar?

Si eres una persona sencilla no serás objetivo de la sociedad mercantil, de las presiones estéticas, de que luches por llegar a ser quien no eres. Eres tú y no necesitas convertirte en otra persona. En eso consiste la sencillez: seguir a gusto con tu propio ser. No necesitas escalar el Everest y si sientes que lo necesitas ¿Para que?

En tu vida no llegarás a ningún sitio. No hay un final de viaje, por la sencilla razón que tu vida es circular.

La vida es un viaje demasiado corto para desperdiciarla en el juego del ego, así que disfruta del viaje.